Pedacito de luna

Solo soy yo. Mortal de espiritu libre, compartiendo un pedacito de mi.

Me está resultando un tanto imposible poder concentrarme en mi entorno laboral. Leo y releo una y otra vez la documentación que tengo que revisar y solo siento como van transcurriendo las horas y yo, ningún comentario he logrado emitir de tal documentación.

Busco un distractor, busco algo que motive mi jornada laboral, busco y afortunadamente encuentro algo tan peculiar en el “Túnel digital de aquel ser que se dice llamar Sábato”, encontrando con ello ciertas confesiones que me parecen sutiles, melancólicas e interesantes, leyendo opciones de un abecedario incognito, y eso me hace viajar nuevamente a aquel diario desnudo el cual tengo abandonado. Y ahí, leo cada pensamiento escrito, cada deseo añorado, cada sueño truncado… ahora, solamente me rio, cuando en ese tiempo lo lloraba.

Y hoy, me da gusto hacer una reflexión del ayer y el hoy, y no me queda más que disfrutar del hermoso y tranquilo presente que estoy viviendo, lleno de hermosas emociones y una tranquilidad única, la cual ya extrañaba sentir.

Luna Quisan

21/Julio/2011

Tenia muchas ganas de escribir algo hoy, pero en definitiva, de un momento a otro se me ha ido la inspiración. Espero poder pronto retomar nuevamente el blog.


Luna Quisan
21/junio/2011

He estado un poco ausente de mi, pues, entre tantas y tantas cosas he dejado dormidos a mis debrayes mentales. Digamos que, mis demonios se han sabido comportar, pero, por momentos, a pesar de todo y por todo, alguno de ellos se inquieta y no me deja estar agusto en ningun lugar. Es como si quisiera algo, buscara algo, necesitara algo, y es precisamente en ese momento donde me invade una terrible nostalgia la cual me cuesta trabajo contener.

He aplicado varias frases. He aplicado varias técnicas ocupacionales. He aplicado varias cosas, pero francamente creo que la que mas me ha funcionado es el desahogo escribiendo y viviendo esta especie de catarsis que solo yo la se llevar.

Y, es que resulta verdaderamente inevitable dejar de escuchar canciones y dejarme llevar, es en ese momento donde echo a volar la imaginación y es ahí donde comienzo a añorar y ansiar ciertas cosas o momentos que no tengo.

Pero de momento, los dejo con esta rolita que en lo personal me pareció hermosa, y desde este momento se suma a mi top de "rolitas favoritas lindas y altamente cursilonas" jaja.


Que chido despertar todo ese tipo de emociones en alguien y, sobre todo saber que para ese alguien eres musa, inspiración, ocurrencia, amor.... ¿Que lindo no?

En fin... algún día volaré y me complementaré.


Si esta usted pensando en llevarle una linda serenata al amor de su vida, pero no sabe ni que canciones pedirle al Mariachi o al trío, ¡no se preocupe! Tengo la solución a sus problemas.
Aqui le enlisto unas lindas, tiernas, cursis y románticas canciones que a las mujeres lindas, tiernas, cursis y románticas nos encantan!

1. Bonita.
2. Tres regalos.
3. Página Blanca.
4. Candado.
5. Perfume de gardenias
6. Motivos.
7. Contigo aprendí.
8. Parece que fue ayer.
9. Sabor a mi.
10.Regalame esta noche.
11.Cuando tu me quieras.
12. Amor mio.
13. Duerme.

Casi nunca hablo de mis papás, pero en esta ocasión platicaré un poquito de mi papá.

Mi papá es una persona super ocurrente, es un hombre con mucha chispa, carismático, coqueto a más no poder (cosa que detesto jaja), en fin, es una persona que cae muy bien a la primera.
Lo considero como un hombre muy noble, trabajador y luchón, es un adorado y no hay amiga que no me diga que me envidia por tener un papá como el mio.

Nuestra relación es super estrecha, digamos que somos muy cuates, y como todos los cuates nos contamos cosas, nos apoyamos, solapamos y bueno, también llegamos a tener nuestras diferencias. Nos hemos dado cada buen agarrón, uff!! arde Troya!, pero como siempre, los buenos momentos, el gran cariño y nuestra nobleza terminan ganando y como por arte de magia nos contentamos, sin decir más.
Mi viejito chulo, es super romántico y detallista, siempre buscando el más mínimo detalle para complacer a los demás. Es una persona muy espléndida y bueno, bajo ese tenor crecí.

Recuerdo que cuando era chiquita, los domingos nos sorprendía con una suculenta pizza de huevo! es grato, poder ser mamá y ver como ahora él le prepara las famosas pizzas de huevo a mi hija. Además cocina super rico, siempre me anda procurando con mi cafecito, y uno que otro experimento gastronómico recién inventado. Tiene buen sazón.

Desde chica, puedo recordar como mi papá siempre, pero siempre, le ha llevado serenatas a mi mamá. Desde tríos norteños, románticos, mariachis, jaraneros, marimbas, en fin... siempre la anda llenando de música romántica, flores, flores y ¡más flores!

¿Ahora entienden porqué soy tan cursi, romántica y adoro que me regalen flores?

Y como él siempre lleva serenatas, ahora nos tocó a mi mamá y a mi, llevarle serenata y despertarlo con las clásicas mañanitas al pie de su ventana. Grata sorpresa que se llevó, no lo podía creer y hasta la fecha lo recuerda, lo cuenta, celebra y disfruta.

Y para cerrar con broche de oro este tierno post, aquí les dejo nuestra canción.

Estos pequeños detalles son los que me encantan de mi hija. Es una bendición ser la mamá de esta maravillosa niña que llegó a mover todo mi mundo y a llenarlo de mucha alegría.



Anita, te ama mucho tu mami.

No sé hacia donde me lleve todo esto. Confieso que por momentos me invade el temor de que algo no salga como espero, pero, después de ver todo el movimiento que se genera alrededor de una magnifica persona, me vuelvo a motivar y continuo pedaleándole con todas las ganas. Todo esto me ha dejado grandes enseñanzas, me reconforta, me motiva, aprendo, me desprendo y alejo de cosas negativas, canalizo mi energía en ayudar, regalar sonrisas y lo mejor de todo es que sonríen. El objetivo se cumple.

No soy millonaria. No tengo lujos. No visto de altas marcas. No tengo el tiempo del mundo. No pertenezco a la “alta sociedad”. Pero lo que sí sé, es que tengo las ganas y la fuerza para motivar y ayudar a alguien que lo necesita y no importa que yo no sea nadie importante ante la sociedad, he aprendido que hay que tocar puertas, porque existe la posibilidad de que en alguna de esas tantas puertas que se tocan, pueden haber muchos “si” esperando solamente un empujoncito para salir y ayudar.

Tengo fe y creo en Dios y en su misericordia divina. Creo que la fe mueve montañas y estoy convencida que nunca es tarde para cambiar.

Y, si en mis manos está poder ayudar y si de mi ayuda depende una sonrisa y una grata satisfacción ¿por qué no hacerlo?

A través de esta nota, estoy tocando tu puerta y te hago la invitación para que compartas con nosotros este hermoso movimiento que se está generando para Amaya Marichal en su lucha contra el cáncer. Amaya necesita de ti, de tu sonrisa, de tu presencia, de tu apoyo y es por eso que te invita a caminar, trotar o correr este domingo 8 de Mayo a las 8:00 de la mañana. No importa que no tengas el hábito de hacer ejercicio, puedes ayudar colaborando de diversas formas, pero ojalá que puedas formar parte de este movimiento que es de puro corazón.

Estoy tocando tu puerta, ¿qué dices?




Informes: unidosporamaya@gmail.com
Twitter: @PorAmaya
Facebook: PORAMAYA




Noche,
¿qué es aquello que posees que me enloquece?
te conviertes en cómplice de la confusión endulzando mi mirada,
engañando tus sentidos y engañando a los mios
Me nublas, me pierdo en tu abismo.

Bendita noche,
Tan manipuladora y complaciente,
tan juguetona y tierna.
Noche que me acurrucas, y con la ternura de tu besos
me haces callar tajantemente.

Me gusta fantasear e idealizar que me amas,
y juego que me besas,
e imagino que me acaricias bajo aquella oscuridad
en donde las nubes ocultan a la luna para que no brille
dejando las sombras a merced de las caricias
del silencio, del deseo, de la pasión.

¿A dónde me llevas?

Noche, no quiero que amanezca
No quiero que te vayas.
No quiero que me dejes aún.
Dejame un minuto mas, aquí en la nebulosidad de tu calor.
Dejame disfrutar y beber un sorbo mas de tu esencia.
Dejame deleitarme con la embriaguez de tu supuesto amor.

Noche, que me cobijas.
Noche, que me cuidas.
Noche, que te esfumas con el tic tac de los dias.

Luna Quisan
24-03-2011


Cuando veo y escucho a otras personas contarme sus penas, las escucho y bueno, me resulta inevitable hacer un ligero y breve analisis de sus penas, mis penas y ciertas penas ajenas.

La mayoría de la gente nunca estamos conforme con lo que somos, el cómo estamos o lo que poseemos. Algunas personas nos ahogamos en un vaso de agua con cosas tan insignificantes y sobre todo que tienen solución.
Posiblemente en nuestro afán de sentirnos apreciados, atendidos y bueno, de llamar la atención, hacemos nuestras penas gigantescas. Pero, si nos detenemos un momento a analizar lo que somos, cómo somos, lo que tenemos, podríamos apreciar que independendientemente de todo estamos bien y humildemente deberíamos de agradecer y disfrutar.

Muchas veces, no estamos agusto con nuestro cabello, que si es corto o largo. Lacio o chino. Castaño, rubio, negro…, o bien, si estamos llenitas, gorditas, delgadas… y lo que a toda la gente le aqueja, lo material, el dinero, si tenemos o no tenemos, en fin…

Hay personas que padecen alguna enfermedad y luchan por continuar en este camino de la vida, de disfrutar de los días soleados, del ocaso del atardecer o bien de una noche serena con un cielo iluminado de muchas estrellas. Esas personas con tal de disfrutar de la compañía de sus seres queridos, se aferran a la vida como buenos guerreros que entregan todo en el campo de batalla con la finalidad de salir victoriosos. En esa guerra no se detienen a ver las fallas, ni ponen tanta atención a las heridas, simplemente buscan ganar la batalla, y para ello se somenten a toda clase de tratamientos los cuales dejan secuelas de las heridas de la batalla: aumentan o pierden peso, pierden cabello, se marchita la piel... la guerra no es nada fácil, pero las ganas de vivir son mas fuertes que el ponerse a pensar en el glamour. No importa perder cabello, no importa aumentar o peder peso, no importa que la piel se llene de manchas o de cicatrices, esas, son las heridas que deja la batalla.

Evitemos obsesionarnos con el aspecto fisico y tratemos de encontrar un punto de equilibrio entre lo tangible y espiritual. Demos gracias siempre por lo que somos y tenemos. Disfrutemos de cada dia. Sonriamos en todo momento y cuando sientan que se comienzan a ahogar en un pequeño vaso de agua, piensen en todos aquellos guerreros de vida.

Y, cuando por el camino de la vida se encuentren a cualquier guerrero, no olviden regalarle una sonrisa y expresar siempre admiración, porque creanme, son dignos de admiración.

Asi que, tus penas y mis penas, no son nada a comparación de las penas ajenas.


Luna Quisan
24-03-2011

“Despierta a la vida en vida”, eso fue lo que escribió Amaya en una madrugada en la que, nuevamente el insomnio se apoderó de sus noches, de sus pensamientos, de toda ella.


Curiosidad me da saber en todo lo que piensa Amaya en esas noches de insomnio. Lo increíble es, que a pesar de que el insomnio le roba las noches y los pensamientos, ella amanece fresca, risueña, radiante. Amanece con la energía y vitalidad necesaria para recibirte en su casa con una sonrisa y sus tejidos.

Te puedo contar que estuve platicando con ella y vi a una mujer fuerte, sensible, tranquila. Una mujer que disfruta y se emociona con todo lo que ocurre a su alrededor y que es motivado para su apoyo.

Ayuda, eso es Amaya, ayuda a las personas con Cáncer. Ayuda a todo aquel que lo necesite.

Agradecimiento, un complemento más para Amaya. Agradecimiento ante todo y por todo. Ella quisiera conocer y agradecer a cada una de las personas que la impulsan a seguir adelante en esta lucha, a todas aquellas personas que la han ayudado a ponerse la armadura de guerrera y han llenado sus días de fortaleza.

Amor, eso es Amaya. Amor a la vida. Amor por su chiquín. Amor por su Aleks, Amor por sus padres. Amor por sus amigos. Amor por toda la gente que la apoya. Y todo esto lo vuelvo a repetir: “Amor a la vida”.

Gracias a ti, gracias a todo esto, tenemos a una mujer que sigue amando a la vida y sigue sonriendo y disfrutando cada momento. Amaya esta despierta a la vida en vida, con su armadura puesta y está más que lista para la batalla.

Y por último te digo, que esas gotitas de agua salada que se fugan tan fácilmente por los ojitos de Amaya, son de felicidad, de agradecimiento a la vida, de agradecimiento a ti, porque sin tu apoyo, esa armadura no tuviera tanta fortaleza.

¡Gracias!



Todos unidos @PorAmaya, seguimos luchando contra el Cáncer.


Luna Quisan
22/02/2011

Cuando la conocí, se me hizo una mujer más. Recuerdo que incluso hablé, critique, me desesperé, pues, su grandiosa particularidad son sus “olvidos” repentinos. En aquel tiempo, recuerdo que me molestaba el hecho de que fuera una mujer altamente despistada, no lo podía creer, hoy, que la conozco un poco más, lo entiendo todo.

¿Quién es ella? Una mujer mexicana, que en las mañana se convierte en madre, y después es mujer trabajadora, a la hora de la comida se convierte en maestra, regresa a su rol de trabajadora y más tarde, en madre, esposa, religiosa, hija, amiga…

¿Quién es ella? Una mujer que se la pasa ayudando a los demás. Que busca la forma de apoyarte, y si no puede, simplemente te escucha, aconseja, comprende. Una mujer que procura y lucha día a día por no juzgar.

¿Quién es ella? Una mujer que te habla de las historias de la Biblia como hechos que sucedieron hace poco. Te cuenta cada capítulo y comienza narrando la historia, como si platicará de la vida de un primo, hermano, vecino y entonces, yo estoy tan atenta escuchando todo lo que tiene que contarme, y lo mas chistoso de esto es la emoción que ella le da y el énfasis y éxtasis que pone al momento de platicarlo, lo disfruta tanto, que contagia!

Y ahora, puedo decir que entiendo sus “olvidos” repentinos, pues, tantos roles que maneja esta mujer, que realmente es un milagro que aun no se le olvide su nombre: Carolina (Mujer fuerte, valiente).

Es grato y satisfactorio encontrar a mujeres con ella en este camino de la vida.


Luna Quisan
16/02/2011

Mientras dormía, en mis sueños me abordó el antojo por beber una taza de café. Despierto y ahí estas, a mi lado. Dejo la cama cuidadosamente para no motivar a que tu sueño se interrumpa.
Y mientras caminaba hacia la cocina, mi desnudez, mi excitación, tu aroma impregnado en cada parte de mi cuerpo y mi ansiedad me acompañaban a preparar la dichosa taza de café.

Mientras espero a que esté listo, me recargo sobre la fría pared y cierro los ojos, disfruto de su contacto, de su frialdad y la manera en cómo eriza mi piel. En ese instante, me vienen los recuerdos de tus besos, tus caricias y manera tan deliciosa del vaivén de nuestros cuerpos, con un ritmo exacto, con un ritmo sereno y a la vez intenso, con un ritmo único que solo nuestros cuerpos son capaces de dar.

El café está listo, sirvo dos tazas y mientras las sirvo me gusta sentir como el vapor de aquel liquido obscuro se asoma por mi vientre, por mis pechos y como estos hacen que mis pezones se pongan duros y tiernos, ricos y suaves, como pidiendo a gritos el roce de tu lengua y culmine con un delicado beso.

Tomo las tazas y regreso a la recamara. Aún duermes y te contemplo y cuando intento beber un sorbo de mi añorado café, escucho voces, ruidos. ¿Alguien me llama? Me siento extraña.

Abro los ojos y me veo sola, en mi cama y con pijama.


Luna Quisan
03/02/2011

Y pensar que aquellos besos traicioneros terminaron por abrir el caparazón de su corazón, recordando en la bruma de aquel polviento y solitario pasado la unión de dos cuerpos que entregaron su amor.

Y pensar que aquellas caricias aparentemente falsas ante los murmullos de la ociosa muchedumbre, resultaron ser el principio de algo deseado, añorado, prohibido e inexplicable.

Y pensar que aquella extraña locura, resulta ser hoy una locura real de dos almas dementes dispuestas a afrontar su realidad.

Y pensar que existió un pasado.
Y pensar que se disfrutó un presente.
Y pensar, pensar, pensar…en un futuro irrealmente perfecto para esta realidad de dos pequeños seres un tanto locos, un tanto cuerdos.

Luna Quisan
2/02/2011

Y que la vida es una.
Y que las sonrisas se iluminan.
Y que las miradas se cruzan.
Y que los cuerpos se acoplan.
Y que los besos callan palabras absurdas.
Y que tu calor protege.
Y que la muchedumbre habla.
Y que el rumor prosigue.
Y que mis ojos te miran.
Y que tu mirada grita.
Y que tus labios me callan.
Y que tu corazón me cobija.
Y que la muchedumbre se aburre.
Y que seguimos juntos.
Y que los dos nos reímos.
Y que somos felices.
Y que la vida sigue.
Y que la vida solo es una.

Luna Quisán
02/02/2011

(Me agradó este texto, el cual me fue enviado por correo electrónico, algo interesante y que vale la pena compartir)

El dolor existe, tanto el físico como el emocional. En este artículo no me referiré en ningún momento al dolor físico. El dolor emocional, se debe íntegramente a la no aceptación de la realidad. El sufrimiento, por el contrario, no tiene existencia, no es real: es exclusivamente mental, imaginario.

Si damos un golpe con un martillo en los dedos a varias personas, todas van a sentir el dolor, pero la interpretación de ese dolor, que es lo que llamaríamos sufrimiento, es distinta para cada persona. Y hablamos del mismo hecho.

Ante la muerte del padre en una familia, el dolor ante esa pérdida puede llegar a ser igual para todos los miembros, pero el sufrimiento va a ser de distinta intensidad y duración para cada uno de ellos. Y hablamos del mismo hecho.

El sufrimiento, y esto hay que tenerlo muy claro, es la interpretación que cada uno hace del dolor, y es lo que cada uno hace con ese dolor. Es la reacción casi lógica a la no aceptación de lo que sucede, y hasta cierto punto, desde el hecho de que somos sensibles y humanos, es comprensible; lo que no es lógico es la persistencia en el dolor alargándolo innecesariamente.

No nos afectan mal la alegría o las cosas buenas, porque no nos oponemos a ellas, porque sí las aceptamos; en cambio, las cosas desagradables, las que no queremos aceptar, nos oponemos a ellas, y eso es lo que produce el dolor.

Mi propuesta es sentir el dolor, cualquiera que sea, en toda su intensidad, hasta su extinción natural, porque no puede ser eterno. Además, no se debe alargar artificialmente a base de engancharse a él, y repetirlo, ni regodearse en el dolor y apegarse a él. No es bueno negarlo, ni insistir en auto-convencerse de que no nos afecta, porque sí nos afecta; en mayor o menor medida afecta, gracias a Dios, porque es bueno que uno tenga sentimientos.

Pero mi propuesta también es deshacerse lo antes posible del sufrimiento. Hay quien piensa que esto no es de personas, que esto es no tener la caridad cristiana de sufrir como sufrió Jesucristo, que esto demuestra falta de humanidad, o insensibilidad… No es cierto: esto demuestra auto-respeto, cordura, comprensión real de la situación, coraje para no engancharse al lamento, y reconocimiento de la responsabilidad que uno tiene sobre sí mismo.

Personalmente, prefiero sentir dolor, y sufrir un poco, antes que permanecer inafectado e impasible ante el padecimiento de los demás, o ante mis propias decepciones y fiascos, pero me niego a sufrir más allá de lo imprescindible.

Cuando nos sucede algo que calificamos como desgraciado, trágico, o muy duro, es correcto que sintamos dolor. Ese primer impacto del dolor, que nos puede afectar grandemente, es lo habitual y lo correcto.

No soporto cuando alguien está manifestando su dolor con el llanto y otro alguien se le acerca y le dice: “no llores…”; yo le digo, o pienso en decirle: “llora… llora todo lo que te apetezca, no te reprimas, no te guardes nada de tu rabia o tu dolor; maldice, protesta, golpea al aire o a una almohada; grita, blasfema, no te calmes antes de tiempo, permite que se manifieste, íntegramente y sin censura, todo tu dolor”.

Para deshacernos del dolor tenemos que dejarle que se exprese hasta el final, sin aplacarlo ni negarlo, aceptándolo; pero una vez que se ha expresado, hay que dejarlo ir, sin pretender sujetarlo, sin permitir que nuestra conciencia se oponga a esta acción de dilución, que es la adecuada.

Todo dolor lleva una lección implícita. Ese daño nunca es gratuito. Sólo el contactar profundamente con tu dolor te permitirá ver tu enseñanza.

Y una de las enseñanzas para todos, además de la personalizada, es que la búsqueda de la alegría, y la felicidad y el bienestar, es más importante que satisfacer a lo que pida dentro de nosotros más sufrimiento.

No aceptar la realidad, que es el origen del sufrimiento, puede deberse al hecho de aferrarse, como un masoquista imprudente, a la razón que para uno es válida de por qué hay que seguir en la imprudencia de sufrir más y más. El que una razón sea válida para uno no quiere decir que sea buena ni adecuada, por tanto conviene revisar por qué uno se empeña en prolongar ese estado. Y no hacerlo es señal de una crueldad intolerable para con uno mismo.

Estos son algunos de los síntomas asociados al sufrimiento:

Aflicción, auto-castigo, miedo, angustia, pesadumbre moral, inquietud, estancamiento, tristeza, sensaciones molestas, pena, congoja, depresión… ¿De verdad crees que todo esto es necesario?, ¿De verdad quieres todo esto para ti?, ¿Por qué?
Un ejemplo de razonamiento justificativo bastante habitual es: “Mi vida no es como yo quisiera”. Mi pregunta es: ¿Y crees que sufriendo va a cambiar?, ¿No es mejor desapegarte del sufrimiento y encauzar toda tu energía hacia el logro de la vida que sí quieres?

“Mi pareja no me ama” ¿Y piensas que sufriendo te va a amar más?, ¿Quieres amor o quieres lástima? Porque si te sobrepones al dolor y te conviertes en una persona valiosa, optimista, viva, serás más atractiva a los ojos del mundo entero.

Dice el diccionario que el sufrir es recibir con resignación un daño moral o físico… ¿Con resignación?, ¿Por qué?, ¿Por qué hay que resignarse?, ¿Por qué hay que conformarse con las adversidades?, ¿Para qué sirve? Dice que sufrir es resistir… ¿Para qué resistir?, ¿Qué sentido tiene resistir el daño cuando uno puede deshacerse de él? Dice que es aguantar, tolerar, soportar… ¿Y con esto qué se resuelve?, ¿Esto es necesario o es masoquismo?, ¿Realmente es imprescindible?, ¿Qué consideraciones mínimamente racionales avalan esta idea?
Pregúntate: ¿A quién le beneficia mi sufrimiento? A nadie.
¿Sirve para algo bueno? No.

Entonces… ¿para qué seguir sufriendo, si ya sabes que todo lo que te aporta es negativo?
El sufrimiento se puede deshacer con la razón, con la lógica, y con la convicción de que lo mejor que uno puede hacer ante el sufrimiento es preservarse, inmunizarse, por amor propio, por respeto a uno mismo, y porque es mejor sentirse bien que mantenerse en la prolongación redundante.

Los actos recomendables para relacionarse con el dolor y el sufrimiento son:
1 – Acepta todas las realidades o situaciones, aunque no sean de tu agrado.
2 – No pierdas el tiempo en sufrir.
3 – Serenidad y resolución.
4 – Admite esto: que sufras no es voluntad de Dios, ni es culpa del karma, ni se viene al mundo a sufrir, ni la vida es “un valle de lágrimas”.
5 – Si hay dolor en tu vida y es inevitable, acéptalo. Pero no sufras.
6 – Valora que es más importante preservarte que caer en sus garras.
7 – Este sufrimiento que ahora aparenta ser grande, algún día te parecerá pequeño, y te reprocharás que te haya afectado tanto.
8 – Cuando sufras, obsérvate en el sufrimiento. Te darás cuenta de que tú y el que sufre sois distintos.
9 – Actitud y pensamientos positivos.
10 – Elige dejar de sufrir. Decide que ya has sufrido bastante y “baja de la cruz”.

RESUMIENDO:
Esto está muy claro para quien lo quiera ver.
El dolor existe, tanto el físico como el emocional.
El sufrimiento, por el contrario, no tiene existencia, no es real, es exclusivamente mental, imaginario, y se puede alargar innecesariamente todo lo que se quiera. Hasta que uno decida terminar con él. Porque este es un asunto que sólo uno mismo puede resolver.
No pierdas la vida en sufrir.
Sufrir nunca está justificado.
Y no hay que darle más vueltas.

1. Quisiera permanecer todo el tiempo con esta venda en los ojos.
2. Quisiera inyectarle a mi cerebro la loca idea de que algún día cambiaras.
3. Quisiera pensar que me entiendes y me comprendes.
4. Quisiera sentirme única y especial.
5. Quisiera sentirme tranquila.
6. Quisiera tener el coraje para luchar.
7. Quisiera ser más independiente.
8. Quisiera ser creativa.
9. Quisiera luchar por mis sueños.
10. Quisiera creer en mí, saber todo lo que puedo hacer.
11. Quisiera confianza y seguridad.
12. Quisiera alguien caballeroso y protector.
13. Quisiera un trabajo estable.
14. Quisiera un bebe.
15. Quisiera una familia.
16. Quisiera una casa hermosa.
17. Quisiera una camioneta nueva.
18. Quisiera pagar todas mis deudas.
19. Quisiera poder ahorrar.
20. Quisiera gastar menos en cosas innecesarias.
21. Quisiera que mis papás me entendieran y no se metieran tanto en mi vida.
22. Quisiera gritar y llorar a cantaros.
23. Quisiera detener el tiempo y dejar de respirar.
24. Quisiera que no dejara de llover.
25. Quisiera una serenata.
26. Quisiera un beso.
27. Quisiera un abrazo.
28. Quisiera dejar de ser tan miedosa.
29. Quisiera ser valiente.
30. Quisiera dejar de absorber los problemas de los demás.
31. Quisiera que mi mamá no estuviera enferma.
32. Quisiera que mi hija no fuera alérgica.
33. Quisiera dejar de dormir menos.
34. Quisiera tener más iniciativa.
35. Quisiera escribir un libro.
36. Quisiera pintar un cuadro hermoso.
37. Quisiera aventarme de un paracaídas.
38. Quisiera que la gente dejara de meterse en mi vida, de criticar.
39. Quisiera hacer un viaje hermoso con alguien especial.
40. Quisiera contarte un cuento.
41. Quisiera decirte mi historia.
42. Quisiera que pudieras entrar a mi corazón.
43. Quisiera sentirme altamente enamorada.
44. Quisiera no dudar.
45. Quisiera certeza.
46. Quisiera atención.
47. Quisiera ser puntual.
48. Quisiera fuerza de voluntad.
49. Quisiera caminar desnuda en la arena de la playa y que solo la luz de la luna me acompañe en mí andar.
50. Quisiera hacer el amor.

Quisiera no poner tantas veces lo que quisiera, pero hoy, justamente hoy me abruma la idea de todo lo que quisiera y lo que no puedo tener.


Recuerdo que, cuando iba en primero de secundaria en la escuela Miguel Alemán, admiraba a Amaya Marichal. Era una niña popular, amigable, risueña, ocurrente, deportista, muy inteligente y buena alumna, sobresalía académicamente en todo y bueno en ese tiempo, agreguémosle que era novia de mi amorcito platónico de aquel tiempo “Mario Torres”.
Amaya siempre andaba corriendo, saltando, alegre, muy alegre. Conforme paso el tiempo cada quien tomó caminos diferentes, sin embargo, ella es una de esas personas que nunca olvidas y siempre te preguntas: ¿qué habrá sido de la vida de Amaya?


Pasaron muchos años y nunca me llegué a imaginar que un blog nos llegara a unir, que por un blog nos volviéramos a encontrar. Recuerdo que, gracias a la “Y” encontré el blog de Amaya y cuando tuve una buena oportunidad, me pase toda una madrugada leyendo cada uno de sus post. Parecía loquita riéndome sola en la madrugada ante tanta ocurrencia, también debo de confesar que aprendí de política y de sus buenas críticas, como solo ella las sabe hacer. Día a día, estaba al pendiente de una publicación de Amaya.


Esa madrugada que leí su blog, pude apreciar en todo lo que se había convertido. Una mujer luchona, de espíritu libre, imparable, ansiosa de aprender, devoradora de libros, amante de la política, una mujer creativa, ocurrente, apasionada del diseño, tejedora de hermosas bufandas, protectora de animales, amiga, esposa y hasta hace dos meses madre.


Si tu, querido lector, estás leyendo estas líneas, te sugiero que entres a su blog y conozcas un poco mas de ella y sepas de lo que te hablo. Te puedo hablar de la fuerza que ha tenido y a todo lo que se ha tenido que enfrentar desde que comenzó con la parálisis facial. Hoy, Amaya lucha como toda guerrera con uñas y dientes para vencer el Cáncer que se ha apoderado de varias partes de su cuerpo. Hoy, Amaya se aferra a la vida, pues un bebecito de apenas 2 meses de nacido la necesita en su mundo, en el Mundo que Amaya creo para él. Hoy, querido lector, Amaya Marichal necesita de ti, de mí, de nuestra ayuda para poder continuar con su lucha contra el Cáncer. Hoy, Amaya Marichal lucha por su vida y con tu ayuda podemos hacer su lucha todo un éxito.



Luna Quisan.

12-enero-2011

Multipliquemos fuerzas para Amaya y recuerda que “los granitos de arena forma montañas”.

¿Quién soy?

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Mexicana de corazón, Mexico
Solo soy yo. Mortal de espiritu libre, enamorada del amor. De cabecita loca, corazón de pollo y mariposas en el estomago. Esta soy yo, la que piensa, habla, siente, vive, disfruta, llora, se emberrincha, ayuda, sueña... pero sobre todo, la que nunca deja de sonreir.

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Ya los viiiiii

Sobre el mar se eleva una luna espléndida.
Tú y yo la contemplamos desde dos extremos de la tierra.
Lamento que la noche sea muy larga y desvelado, te añoro apasionado.
Apago la lámpara: la luz de luna me encanta llenando todo mi cuarto.
Me pongo la capa y salgo.
Siento el rocío muy denso.
Me entristece no poder recoger un puñado de luz y ofrecértelo. Regreso y me acuesto.
Ojalá te vea en el sueño.


Zhang Jiuling