Pedacito de luna

Solo soy yo. Mortal de espiritu libre, compartiendo un pedacito de mi.

Las palabras llegan a ser el alimento del alma.
Y ciertas palabras pueden llegar a ser mortales para el corazón.
Si mis palabras esta noche tuvieran un sabor especial,
su sabor sería a helado de zarzamoras,
entre dulces y ácidas.
complicadas de comer, por sus semillitas
decidiendo si tragarlas o dejarlas a un lado.

El sabor de las palabras, el poder de las palabras, la magia de las palabras y su transformación.

Todo lo que la imaginación puede lograr,

hasta donde nos hace viajar, volar, papalotear, disfrutar, soñar...

A plena luz de día, despierto con una sensación de nostalgia, y leo y vuelvo a leer y pienso lo olvidado que he tenido este espacio. En que momento de mi vida rutinaria y absorbente olvide plasmar en mi rincón cada una de mis ocurrencias, vivencias, negros pensamientos jijijiji, y es que, la verdad, es que, hace un año, por el mes de octubre, alguien me ayudo a encontrar otra parte de mi, a revivir, y disfrutar, disfrutar y disfrutar de la melancolía, de la nostalgia y por que no, encontrar la felicidad. LLegué a descubrir tantas cosas que me asuste de mi misma, jaja, pero... me agrado.

Ya casi llega octubre y la luna es mas bella en ese mes. Y yo, no abandonare más las cosas que quiero.

¿Quién soy?

Mi foto
Mexicana de corazón, Mexico
Solo soy yo. Mortal de espiritu libre, enamorada del amor. De cabecita loca, corazón de pollo y mariposas en el estomago. Esta soy yo, la que piensa, habla, siente, vive, disfruta, llora, se emberrincha, ayuda, sueña... pero sobre todo, la que nunca deja de sonreir.
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Ya los viiiiii

Sobre el mar se eleva una luna espléndida.
Tú y yo la contemplamos desde dos extremos de la tierra.
Lamento que la noche sea muy larga y desvelado, te añoro apasionado.
Apago la lámpara: la luz de luna me encanta llenando todo mi cuarto.
Me pongo la capa y salgo.
Siento el rocío muy denso.
Me entristece no poder recoger un puñado de luz y ofrecértelo. Regreso y me acuesto.
Ojalá te vea en el sueño.


Zhang Jiuling